Mónica Martínez: “En los programas formativos de las universidades se toca poco la estomaterapia y cuando salimos al mercado laboral nos topamos con enfermeras tituladas que no conocen nada sobre ostomías”

La enfermera estomaterapeuta alicantina forma parte del equipo de profesionales que trabaja por la acreditación de la estomaterapia

En la imagen, Mónica Martínez.

La estomaterapia, disciplina centrada en el cuidado especializado de las personas que han sido sometidas a una intervención quirúrgica que tiene como finalidad crear un conducto por el que conducir al exterior materia fecal y/o urinaria, desechos corporales o secreciones del organismo, a través de una apertura en el abdomen, está cada vez más cerca de contar con un reconocimiento oficial por parte del Ministerio de Sanidad.

Mónica Martínez, enfermera estomaterapeuta miembro del Grupo OstoAlicante del Colegio de Enfermería de Alicante y enfermera del Hospital General Universitario de Sant Joan, ha formado parte del grupo de profesionales que ha trabajado en la solicitud del diploma de acreditación en esta área, nos habla sobre la importancia de esta iniciativa, el proceso que han seguido para sacarla adelante y lo que supondrá para el futuro de la profesión y de las personas ostomizadas.

Primero de todo, ¿qué te llevó a especializarte en estomaterapia?

Llevaba muchos años en la planta de Cirugía y mi supervisora estaba ya especializada en estomaterapia, ella fue la que me metió en este fascinante mundillo. Gracias a ella empecé a interesarme en los cuidados de este tipo de pacientes y a formarme en él.

¿Qué importancia tiene que la estomaterapia tenga un diploma acreditativo, al igual que otras áreas de actuación de Enfermería?

Estos pacientes requieren cuidados específicos, educación sobre el cuidado de su estoma, el cuidado de la piel periestomal, manejo de complicaciones, alimentación y calidad de vida. La atención de la estomaterapeuta es clave en todos estos aspectos, pues se ha formado para dar información y poder detectar cualquier complicación que surja ya sea inmediata como tardía.

¿Qué significa para ti haber formado parte del grupo de enfermeras que ha desarrollado la solicitud del Diploma de Acreditación en Estomaterapia?

Un gran orgullo que hayan contado conmigo para estar ahí y luchar por algo tan importante para nosotras y que se reconozca el papel que desarrollamos cada día en la atención a las personas ostomizadas

¿Qué carencias detectaste en el reconocimiento de la estomaterapia que te llevaron a implicarte en esta iniciativa?

Nosotras nos formamos, pero necesitamos esta acreditación para que sigamos ocupándonos de estos pacientes y que siempre sea la misma persona y con conocimientos la que se ocupe del adiestramiento de las personas ostomizadas.

¿Cómo fue el proceso de elaboración de la solicitud?

Realizamos varias reuniones para poder elaborar el proyecto y nos subdividimos en varios grupos para poder realizarlo de manera más ágil.

¿Qué puntos principales recoge esta propuesta?

  • Básicamente, el papel de la enfermera estomaterapeuta en el proceso de la ostomía, el beneficio económico que suponen las consultas de estomaterapia (sobre todo en el control del gasto farmacéutico), la seguridad de la persona ostomizada y la complejidad de la atención y las nuevas modalidades asistenciales.

¿Cómo fue el trabajo conjunto entre el Consejo General de Enfermería, la Sociedad Española de Enfermería Experta en Estomaterapia y los demás colectivos para sacar adelante esta propuesta?

Nos dividieron en grupos y yo no me ocupé de trabajar con el Consejo de Enfermería, pero sé que ellos están por la labor de la especialización y que vayan surgiendo nuevas especializaciones.

Con más de 10.500 personas ostomizadas en la Comunidad Valenciana, ¿qué mejoras directas supondrá para los pacientes que su atención esté respaldada por una especialización oficial en estomaterapia?

Mejoras en calidad de vida en todos sus aspectos. La atención directa y especializada de un profesional siempre supone una mejor atención integral y de calidad a las personas ostomizadas.

¿Crees que este reconocimiento puede ayudar también a reducir el estigma social que a veces rodea a las personas ostomizadas?

El paciente ostomizado suele sufrir rechazo al llevar una bolsa en su abdomen por el que salen efluentes que no puede controlar. Aunque las bolsas de ostomía llevan filtros para evitar el olor, a veces te refieren que para ellos les huele y se aíslan socialmente. Nuestro papel como estomaterapeutas es promover conductas que eviten ese aislamiento y que les ayuden a relacionarse y a mejorar su calidad de vida.

En caso de aprobarse, ¿cómo te imaginas el futuro de la formación en estomaterapia? ¿Habrá más programas específicos, formación reglada, acreditaciones en hospitales…?

Aunque prácticamente hay estomaterapeutas en casi la totalidad de hospitales públicos, sigue siendo una subespecialización poco conocida. En los programas formativos de las universidades se toca poco este tema y cuando salimos al mercado laboral nos topamos con enfermeras tituladas que no conocen nada sobre ostomías. Me imagino que si se reconoce este diploma se nos dará el valor preciso para poder seguir educando al personal y que la persona ostomizada no se vea como una persona extraña.

Sobre los programas específicos, ya contamos con un programa de Experto y uno de Máster en estomaterapia que son totalmente específicos en ello. Sí que me gustaría que cualquier estudiante de Enfermería pudiera contar con formación en la Universidad sobre ostomías y no solo pinceladas, que creo que es como se lleva a cabo.

Y sobre la acreditación en hospitales, la mayoría de los hospitales públicos cuenta con una consulta de ostomías, aunque a veces no a tiempo completo (dependiendo de la demanda de los usuarios). Nos ha costado mucho instaurar una consulta de ostomías en cada uno de nuestros hospitales, pero lo hemos conseguido.