
El Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (CECOVA), del que forma parte el Colegio de Enfermería de Alicante junto a los de Castellón y Valencia, pone en valor el esfuerzo que están realizando las profesionales y los profesionales de enfermería de la ciudad autónoma de Ceuta durante la crisis de julio y agosto de 2026, pero considera que apoyarles y reconocer su entrega no resulta suficiente.
El presidente del CECOVA, Juan José Tirado –como portavoz de las enfermeras y enfermeros de Alicante, Castellón y Valencia– reclama una respuesta inmediata de las administraciones competentes y advierte de que la solución no puede consistir en prolongar jornadas, acumular turnos o pedir nuevos esfuerzos a unas plantillas que necesitan descansar para garantizar unos cuidados seguros. “Aplaudir la entrega de las enfermeras ceutíes es fácil; proporcionarles los profesionales que necesitan es lo verdaderamente difícil y lo verdaderamente urgente”, afirma el presidente del CECOVA, quien subraya que la emergencia pone de manifiesto un problema que trasciende Ceuta: España mantiene unas ratios de enfermeras y enfermeros insuficientes para afrontar con garantías tanto la actividad ordinaria como las situaciones extraordinarias.
Por ello, el CECOVA reclama el envío inmediato de profesionales sanitarios desde la Península cuando una emergencia desborda la capacidad asistencial de Ceuta y defiende la activación de un plan sanitario extraordinario que incorpore recursos humanos y materiales suficientes. Desde la perspectiva enfermera, este refuerzo debe permitir absorber la sobrecarga sin convertir las horas extraordinarias, los dobles turnos o la renuncia al descanso en el mecanismo habitual para mantener la asistencia. “No podemos llamar refuerzo a pedir a las mismas enfermeras que hagan más horas; un refuerzo es incorporar nuevas profesionales y nuevos profesionales allí donde hacen falta”, señala Juan José Tirado.
Asimismo, el CECOVA, considera además necesario organizar dispositivos asistenciales extraordinarios que concentren la atención derivada de una situación de emergencia y eviten trasladar toda la presión a los centros de Atención Primaria y a la actividad ordinaria. La utilización de espacios hospitalarios específicamente preparados para contingencias, dotados con personal suficiente, permite ordenar la respuesta, proteger los circuitos asistenciales habituales y garantizar que las personas atendidas reciben cuidados con seguridad y dignidad. Esta planificación debe incorporar también vigilancia epidemiológica, vacunación, pruebas, aislamiento y seguimiento cuando las circunstancias de la emergencia así lo requieren.
El déficit de enfermeras y enfermeros constituye, a juicio del CECOVA, uno de los principales obstáculos para que el sistema sanitario pueda responder con solvencia ante acontecimientos extraordinarios. Una asistencia segura necesita profesionales suficientes antes, durante y después de una crisis, porque la recuperación también exige cuidados. Por ello, el CECOVA reclama que las administraciones centrales y autonómicas –de forma coordinada– afronten de manera decidida la mejora de las ratios de enfermería en España y abandonen cualquier estrategia basada en utilizar la disponibilidad extraordinaria de los profesionales como sustituto de una planificación adecuada de las plantillas.
En este contexto, el CECOVA propone la creación de un contingente estatal de enfermeras y enfermeros para emergencias, estructurado, planificado y dotado de recursos, que pueda activarse con rapidez cuando una situación excepcional supera la capacidad de respuesta ordinaria de un territorio. Este contingente permite disponer de profesionales preparados para desplazarse de manera puntual y organizada ante DANAS, terremotos como el de Granada, atentados, pandemias, erupciones volcánicas y otros desastres naturales o emergencias de gran impacto. La propuesta busca transformar la solidaridad profesional espontánea en una capacidad de respuesta planificada, garantizando además el relevo y el descanso de las plantillas locales.
El CECOVA plantea que este contingente cuente con profesionales previamente identificados, formación específica en emergencias y catástrofes, protocolos de activación y sistemas que permitan organizar desplazamientos, alojamiento, turnos y relevos sin improvisaciones. De esta manera, cuando una emergencia requiere aumentar rápidamente la capacidad asistencial, la respuesta no depende exclusivamente de la voluntad individual de quienes ya trabajan en el territorio afectado. “La solidaridad de las enfermeras existe y se demuestra constantemente; lo que falta es que las administraciones conviertan esa solidaridad en una estructura organizada, financiada y preparada para actuar”, sostiene Juan José Tirado.
La creación de este dispositivo debe ir acompañada de una planificación específica para proteger a las enfermeras y enfermeros que permanecen en el territorio afectado. El CECOVA considera necesario garantizar descansos, seguridad en los desplazamientos y en la asistencia, medios materiales adecuados y una distribución racional de los efectivos. Del mismo modo, la atención extraordinaria debe concentrarse en los dispositivos más adecuados para evitar que la actividad ordinaria quede desatendida. La protección de la población y la protección de quienes proporcionan los cuidados forman parte de una misma obligación sanitaria.
El CECOVA también reclama que las condiciones de acogida de las personas afectadas por una emergencia incorporen criterios sanitarios suficientes para reducir riesgos epidemiológicos y evitar nuevas presiones sobre el sistema. En el caso de Ceuta, disponer de espacios seguros, salubres y adecuados para la atención, el aislamiento y el seguimiento sanitario permite ordenar mejor la asistencia y facilita el trabajo de los profesionales. La prevención constituye así una herramienta esencial para impedir que una emergencia asistencial se transforme en una crisis sanitaria todavía mayor.
“Las enfermeras y enfermeros de Ceuta no necesitan únicamente que les digamos que son unos profesionales ejemplares; necesitan que les demos compañeros, descanso, seguridad, medios y una organización capaz de responder cuando la demanda se dispara”, afirma el presidente del CECOVA. Juan José Tirado insiste en que el reconocimiento institucional solo adquiere verdadero valor cuando se traduce en decisiones concretas y reclama que la respuesta ante la crisis de Ceuta sirva para corregir las carencias que afectan a todo el Sistema Nacional de Salud. “Si las ratios son insuficientes en tiempos normales, son todavía más insuficientes cuando llega una emergencia. No podemos pedir excelencia en los cuidados mientras mantenemos plantillas que trabajan permanentemente al límite”, concluye.















