Eva Angosto es enfermera experta en cuidados de la piel y miembro del Grupo de Cuidaos de la Piel del Colegio de Enfermería de Alicante. En esta entrevista Eva nos explica cómo la educación en el cuidado e higiene de la piel puede prevenir problemas de salud, los beneficios de conocer el tipo de piel para evitar signos de envejecimiento y patologías, y cómo la formación en enfermería dermoestética puede potenciar el rol de las enfermeras como proveedoras de cuidados integrales. Además, destaca la relevancia de la prevención y el uso de herramientas basadas en la evidencia científica para mejorar la calidad de vida de los pacientes. El próximo 6 de junio impartirá en el Colegio un taller de rutina facial.
¿Qué objetivos tiene el grupo del Colegio de Enfermería de Alicante de Cuidados de la Piel?
Como dato imprescindible, la piel es el órgano más grande del ser humano y juega un papel importante en la salud. Nuestro objetivo radica en la educación de un buen cuidado e higiene de la piel para la población para así evitar problemas y enfermedades relacionadas con esta.
¿Cuáles son los objetivos que se buscan con el taller de rutina facial que vas a impartir el 6 de junio?
La importancia de conocer el tipo de piel del individuo en sí para poder prevenir signos de envejecimiento, así como para evitar patologías relacionadas con la dermis. Desde una buena limpieza para mantener una piel sana hasta la protección solar, ya que nuestra población está expuesta a las agresiones de los rayos UVA y UVB con el riesgo de padecer cáncer de piel.
Sobre todo en la zona en la que vivimos estamos expuestos a estas agresiones externas más constantemente. Toda prevención y cuidados reducirá el número de patologías por ende mejor auto imagen del cliente y un gasto menor en tratamientos más agresivos y a largo plazo.
¿Cómo integras el conocimiento de la anatomía y fisiología de la piel en el curso?
Es importante conocer las distintas capas de la piel para poder entender el funcionamiento de las células de la dermis. La piel se compone de distintas capas, siendo la muy superficial la capa córnea, la que nos protege como barrera frente a agresiones externas y limita la cantidad de agua que pierde la dermis. Cada capa de la piel tiene su función y es de vital importancia educar a la población sobre esto para prevenir y mejorar un estar integridad cutánea.
¿Qué métodos utilizas para enseñar a los estudiantes a diferenciar y abordar las patologías tópicas más comunes?
Reconocer con herramientas como la escala de Fitzpatrick, que se basa en la clasificación numérica del tono de la piel, pues no todas las pieles padecen las mismas patologías. Reconocimientos de signos y síntomas y de las patologías más comunes y su factor genético y/o social. Herramientas y aparatología como luz de Wood, analizador de piel para valorar la tipología de piel
¿Cómo puede la formación en Enfermería dermoestética potenciar el papel de la enfermera como proveedora de cuidados integrales de la piel?
Somos gestores de imagen, nuestro papel es la educación para la salud de la piel. La autoayuda y la aceptación y mejora de distintas patologías. La población necesita una figura, cercana que entienda y esté más especializada con ciertos problemas dérmicos y no solo eso pero la importancia de la escucha, diagnósticos enfermeros aplicados en este tema y proveer herramientas a nuestros pacientes para la resolución de patologías a corto y largo plazo ,pues la importancia de la aceptación de dichas patologías es el rol enfermero en cuidado psico-social.
¿Cuál es el impacto que una enfermera capacitada en dermoestética puede tener en la educación del paciente sobre el cuidado de la piel?
Como ya he comentado anteriormente nuestro rol se basa sobre todo en la escucha, educación y ayudarles en el camino del tratamiento según patologías.
Desde tu experiencia, ¿cómo crees que la enfermera puede desmitificar la cosmetología y promover prácticas de cuidado de la piel basadas en la evidencia científica?
La enfermera dermoestética se basa potencialmente en evidencia científica, esa es nuestra diferenciación con otros profesionales de cuidados de la piel. Trabajamos con equipos multidisciplinares (dermatología) para el diagnóstico de dichas patologías y nosotros llevamos una planificación de rutina facial en fase aguda y crónica.
El seguimiento es fundamental, ya que la evidencia ha demostrado que la constancia en las rutinas faciales tiene muy buena respuesta a nivel dérmico. Desde conocer los distintos tipos de pieles y productos con los que se pueden mitigar ciertas patologías hasta el uso de productos sanitarios para corregir marcas post acneicas (subscisión, hilos tensores generadores de colágeno, peelings, micropigmentación…)
¿Qué oportunidades ves para que las enfermeras desempeñen un papel más activo en la promoción de la salud cutánea y la prevención de afecciones dermatológicas?
Debido a la gran demanda de trabajo en el ámbito dermatológico sería de gran ayuda e importancia que nuestro rol fuera desempeñado por ejemplo en atención primaria con consulta propia. Por ejemplo, el acné es una de las enfermedades infamatorias cutáneas más frecuentes en la población (casi un 70% de los adolescentes lo padece).
Esta patología tiene una afectación emocional y psicológica muy fuerte, pudiendo derivar en problemas de salud mental. La oportunidad que veo en este caso en concreto es desarrollar nuestro rol para tratar los complejos y manejar el estigma asociado a esta afección con nuestra formación y cercanía al paciente.
Como educadores debemos ofrecerles las herramientas necesarias tanto en educación para la higiene y hábitos de vida saludables como para que aprendan a gestionar emocionalmente esta situación, apoyarles y realizar una buena terapia porque el acné puede volver a aparecer y sin un correcto abordaje ese paciente no querrá continuar con sus cuidados de la piel.
¿Cómo una enfermera puede influir en la percepción pública y la comprensión de la importancia de la salud y el cuidado de la piel?
Creo que ya se ve el desarrollo de nuestro papel como gestoras de la imagen y cuidados de la piel en la sociedad. Somos “la escucha” del ámbito sanitario. No solo podemos asesorar, tratar y mejorar la calidad de la piel de nuestros pacientes/clientes, pero vamos más allá. Dentro de nuestras funciones están los diagnósticos de enfermería para mejorar la auto imagen y educarles para realizar sus auto cuidados. La visión y misión de la enfermería dermocosmética-dermoestética es una realidad en nuestra sociedad. Somos totalmente conscientes de que el trabajo multidisciplinar es importante y mejora la calidad de nuestros pacientes, sin embargo también podemos ser independientes dentro de nuestras competencias en los cuidados de la piel.
















