La Escuela de RCP del Colegio de Enfermería de Alicante está colaborando con el Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Castellón en la instauración y puesta en marcha de su Escuela de RCP, aprovechando para ello el haber sido pioneros en España en el ámbito colegial de la creación de una entidad de este tipo.
De este modo, miembros de la Escuela de RCP del Colegio de Enfermería de Alicante han participado en el Curso de Instructor de RCP en las aulas de simulación del Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Castellón. En concreto, se trató de Francisco José Gómez, coordinador de la Escuela de RCP del Colegio de Enfermería de Alicante y vicepresidente colegial, y de Ana Gallardo, enfermera del SAMU.
Se trata de la segunda formación organizada por la Escuela de RCP de la entidad colegial. Esta actividad tiene como objetivo capacitar a las colegiadas y colegiados que deseen impartir formaciones de soporte vital básico (SVB) entre diferentes grupos de población.
“Los candidatos que superen con éxito esta formación pasarán a ser potenciales instructores. Tendrán dos años de plazo para dar un curso de forma tutelada, tras lo cual obtendrán el título de instructor”, ha detallado Francisco Gómez. Por su parte, Ana Gallardo ha subrayado la importancia de estas sesiones: “Tras haberse formado en SVB y DESA, los alumnos pueden cursar esta formación para poder impartir cursos de RCP y transmitir estos conocimientos y técnicas a la población. Podrán ser docentes tanto en cursos oficiales —avalados por la SEMICYUC— como en espacios de formación no reglada”.

Formación teórico-práctica
El coordinador de la Escuela de RCP del Colegio de Enfermería de Alicante ha desglosado el contenido del curso: “Durante la jornada, se han desarrollado tanto clases teóricas como sesiones prácticas. A nivel práctico, se han realizado diversos talleres, entre otros, uno centrado en la parte expositiva y otro, en la demostrativa. De este modo pretendemos dotar al alumnado de las herramientas necesarias para enfrentarse a la realidad de ser docentes de RCP”.
En el apartado expositivo de la práctica, se ha instruido a los participantes en métodos para “dirigirse a un grupo amplio y heterogéneo”. “También les proporcionamos técnicas para solucionar los problemas con que se pueden ir encontrando”, ha añadido Gómez. Cabe destacar que esta vertiente de la docencia es la que genera más dificultades: “El mayor reto para los alumnos es ponerse delante del público, de las personas a las que ellos deberán formar. Eso es lo que más les echa para atrás. Es fundamental intentar visualizar a toda la gente, y no centrarse solamente en un sector del público”.
En cuanto a la fase demostrativa, “los instructores les explicamos de una manera lenta y sencilla como realizar diferentes técnicas de SVB. Luego, el alumnado hace lo mismo y nosotros le corregimos de una forma positiva”. Según Francisco José Gómez, este aspecto no genera tantos problemas, ya que los grupos son más reducidos: “Los futuros instructores se sienten más cómodos y suelen hacerlo mejor. La gente sale muy contenta”.
















