
El jiu-jitsu brasileño es un deporte de combate que no solo exige constancia y disciplina, sino también una gran fortaleza física y mental. Detrás de cada entrenamiento hay horas de sacrificio, una infinidad de cambios de turno, viajes, lesiones y una dedicación que va más allá de una afición. Francisco Javier Gomis, enfermero alicantino en el Hospital HLA Vistahermosa en Alicante, se ha proclamado campeón del mundo de jiu-jitsu brasileño en el Campeonato Mundial AJP (World Pro) de Abu Dhabi, uno de los torneos más prestigiosos dentro de esta disciplina. En esta entrevista nos cuenta cómo nació su afición por este deporte, cuándo decidió dar el salto a la competición y cómo consigue compaginar el alto nivel deportivo con su trabajo como enfermero y su trayectoria académica.
¿Cómo acaba un enfermero siendo campeón del mundo de este deporte?
Ha sido un largo camino, lleno de dificultades, a través de las cuales he podido evolucionar como deportista, pero sobre todo como persona. Me considero una persona constante y de ideas claras, por lo que para llegar a obtener un resultado de estas características no hay otro remedio que resistir durante años “pico y pala”. No ha sido fácil, he sacrificado mi salud (operación de rodilla y de hombro), mi vida personal y económica durante muchos años por cumplir un sueño del que, por suerte, he podido obtener la recompensa que tanto había deseado.

¿De dónde surge esta afición?
Comencé practicando judo a los 4 años y, desde entonces, he estado vinculado al mundo del deporte de contacto. Comencé a competir con 16 años en esta disciplina olímpica, pero no fue hasta los 18 años cuando comencé a entrenar mañana y tarde. En esta etapa, ganaba muchos combates en suelo y fue cuando tomé la decisión de potenciar esa parte de la lucha que me fascinaba, entrenando un par de veces por semana. Estuve compaginando unos ocho años ambas disciplinas, pero hace aproximadamente ocho años puse el foco al 100% en el jiu-jitsu brasileño.
Háblanos del jiu-jitsu brasileño, ¿en qué consiste este deporte?
El jiu-jitsu brasileño es una modalidad perteneciente al deporte de combate, teniendo como objetivo la lucha en el suelo, usando agarres, luxaciones articulares y estrangulaciones para someter a un oponente, sin necesidad de golpes, permitiendo que una persona más pequeña domine a una más grande y fuerte mediante la técnica y la palanca. La lucha comienza en pie intentando derribar al oponente y posteriormente continua en el suelo.
¿Cómo consigues compaginar este deporte y todo lo que implica (entrenamientos, viajes, competiciones) con tu trabajo como enfermero?
Es muy complejo. Como bien sabes soy enfermero a “jornada completa” en el hospital HLA Vistahermosa en Alicante. Tengo la suerte de tener a mi lado a un equipo de compañeros y compañeras, que desde hace años me facilitan mi vida deportiva con infinidad de cambios de turno, los cuales me permiten entrenar cada semana. Cuando tengo competición, gestiono los turnos para poder acudir a luchar en condiciones óptimas, pero las noches son el enemigo número uno del deportista (en este caso, son parte de mi trabajo). Además, me encuentro en mi sexto año como doctorando en la Universidad de Alicante, elaborando una tesis sobre “Prescripción Enfermera de Fármacos”. El día tiene 24 horas, a mí me faltan horas.

¿Qué sacrificios implica competir a este nivel?
Como he comentado anteriormente, gestiono los turnos a los fines de semana para poder entrenar y estudiar entre semana. El descanso que “necesito como deportista” es imposible. Mi vida personal es limitada, pero el momento de esforzarme a nivel deportivo y académico es ahora. A nivel económico, es muy difícil llevar esta vida, son viajes de “trabajo” que son muy costosos (inscripción, hotel, avión), los que no me conocen me ven viajando mensualmente y dicen “qué suerte viajar todos los meses”. Efectivamente, viajo mucho, pero este tipo de viajes son sin comer y sin beber para dar el peso, del hotel al pabellón, compito durante todo el día y acto seguido regreso a casa, tengo que trabajar en el hospital, por lo que el ocio no entra en mis planes de viaje.
¿En qué momento decides dejar de practicarlo como hobby y presentarte a competiciones?
Comencé a competir a los 16 años. Llevo muchos años vinculado a la competición, por lo que este deporte se ha convertido en un estilo de vida, si no es imposible llevar a cabo tantas horas de entrenos y de competiciones durante estos años.
¿Qué características físicas se requieren para practicar este deporte?
El deporte de lucha requiere de fuerza y agilidad, por lo que además de mis sesiones en el tatami, acudo dos veces por semana a NH TRAINING (preparador físico), quién me ayuda a encontrarme en las mejores condiciones posibles (acondicionamiento físico).

¿Qué otros títulos has conseguido al margen de este campeonato del mundo?
En estos dos últimos años, he conseguido numerosos resultados a nivel internacional, como son: medallista en diferentes OPEN IBJJF cinturón negro (2024 y 2025), campeón Grand Slam AJP Roma cinturón negro (Roma 2024), campeón EUROPE MASTER IBJJF cinturón negro (Barcelona 2025), campeón Grand Slam AJP cinturón negro (Roma y Londres 2025), subcampeón Europeo NOGI IBJJF cinturón negro (Roma 2025) y campeón mundial (World Pro) AJP cinturón negro (Abu Dhabi el pasado 19 de noviembre de 2025).
¿Qué objetivos tienes a partir de este momento?
Después del Europeo IBJJF en Lisboa necesito descansar de competir y recuperar mi cuerpo. Han sido dos años intensos. Mi próximo objetivo es académico y se trata de llevar a cabio la defensa de mi tesis doctoral antes de este verano.















