Ante la celebración el 6 de febrero del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF), el Colegio de Enfermería de Alicante, a través de su Grupo de Trabajo de Enfermería contra la Violencia de Género, se quiere sumar a su conmemoración destacando el lema de este año: “Hacia 2030: no se puede poner fin a la mutilación genital femenina sin un compromiso y una inversión sostenidos”.
Un lema que, tal y como se destaca desde el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), enfatiza en la necesidad de contar con una participación sostenida de los gobiernos, la sociedad civil, las comunidades, las fundaciones filantrópicas y la comunidad internacional. Cada acto de compromiso -se indica desde Naciones Unidas-, ya sea un cambio de política, una iniciativa de tutoría, un espacio seguro para el diálogo o una historia compartida de resiliencia, representa un paso hacia un mundo libre de mutilación genital femenina. La financiación continua y flexible es esencial para proteger los logros del pasado, mantener el impulso y garantizar que los actores nacionales y comunitarios puedan continuar su labor con confianza y estabilidad.
La mutilación genital femenina es una práctica que implica la alteración o lesión de los genitales femeninos por motivos no sanitarios que está reconocida de manera internacional como una grave violación de los derechos humanos, la salud y la integridad de las mujeres y las niñas, ya que puede causar complicaciones a corto y largo plazo, como dolores crónicos, infecciones, sangrados, mayor riesgo de transmisión de VIH, ansiedad, depresión e incluso complicaciones durante el parto o infecundidad.
Una práctica que, tal y como se indica desde UNFPA, viola cinco derechos humanos fundamentales: el derecho a no sufrir discriminación por motivos de género, el derecho a la vida y a la integridad física, el derecho a la salud, el derecho a no sufrir torturas ni tratos crueles, inhumanos o degradantes y los derechos de la niña. Los efectos perjudiciales en los ámbitos físico, psicológico y económico asociados a la mutilación genital femenina pueden extenderse a lo largo de la infancia, la edad reproductiva y la vejez.
A pesar de ser reconocida internacionalmente como una grave violación de los derechos humanos, la salud y la integridad de las mujeres y niñas, la mutilación genital femenina aún persiste en aproximadamente treinta países de África, Oriente Medio y Asia meridional, así como en algunos países asiáticos (India, Indonesia, Iraq y Paquistán) y algunas pequeñas comunidades de Latinoamérica, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En la actualidad, el UNFPA estima que 23 millones de niñas más corren el riesgo de sufrir mutilación genital femenina en los próximos cuatro años y se prevé que alrededor de 4 millones de niñas corran ese riesgo solo en 2026.
Ante ello, desde el Colegio de Enfermería de Alicante se quiere destacar el papel que tienen las matronas a la hora de la detección de este problema y, sobre todo, de la prevención tras el nacimiento de una niña.
Hay que recordar también que la historia clínica electrónica de la Conselleria de Sanidad cuenta ya con una hoja de interconsulta para que los servicios de Ginecología de cualquier departamento de salud puedan derivar a las mujeres diagnosticadas a la Unidad de Referencia para la Cirugía Reconstructiva de la Mutilación Genital Femenina, ubicada en el HGU Doctor Peset. En 2025 se diagnosticó a 66 mujeres afectadas por mutilación genital femenina en los diferentes departamentos de salud autonómicos. Del ellas, 34 son pacientes valoradas en la Unidad de Referencia autonómica para cirugía reconstructiva del Hospital Universitario Doctor Peset y 9 fueron intervenidas quirúrgicamente. Actualmente hay 137 mujeres en seguimiento activo por los profesionales de atención psicosexual de esta unidad de referencia que se creó en 2016. En ella se presta atención especializada a las mujeres afectadas y constituye un recurso clave dentro de la red asistencial del sistema sanitario público.
La Conselleria de Sanidad dispone de un Protocolo de actuación sanitaria ante la MGF en la Comunidad Valenciana con el objetivo de abordar integralmente esta problemática, desde la prevención y detección temprana hasta la cirugía reconstructiva, dentro del sistema sanitario público de la Comunidad Valenciana. Dicho protocolo incluye un compromiso por parte de los padres cuando viajan a su país de origen a cuidar de la niña y a evitar su mutilación genital, así como a acudir a revisión a la vuelta del viaje. Un compromiso que va acompañado de la advertencia de que “la práctica de la mutilación genital se castiga con pena de prisión de 6 a 12 años para los padres, tutores o guardadores; y con pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, guarda o acogimiento de 4 a 10 años”.
Desde nuestra entidad colegial queremos recordar la existencia del Grupo de Trabajo de Enfermería contra la Violencia de Género del Colegio, el cual está abierto a todas las enfermeras de la provincia de Alicante que quieran recurrir a él tanto profesional como personalmente, así como al conjunto de la sociedad. A través de su web (www.enfermeriaviolenciagenero.org) se puede acceder a una gran cantidad de información y recursos para combatir este problema.
Sus principales funciones son: sensibilizar al colectivo de Enfermería para prevenir, detectar y actuar ante cualquier forma de violencia contra las mujeres y contribuir a la formación y capacitación del personal de Enfermería en las herramientas para el abordaje de este problema de salud pública en cualquiera de sus manifestaciones (malos tratos en la relación de pareja, acoso, abusos sexuales, mutilación genital, trata,…).
















