La Real Academia Española (RAE), en su actualización 23.7 de su Diccionario de la Lengua Española, ha definido a la doula como una persona «capacitada para prestar asistencia» durante el embarazo. Un término y una realidad completamente errónea ya que las doulas no son profesionales sanitarias, por lo que se pide a la RAE que modifique con urgencia esta acepción.

Por ello, ante tal manifiesto error, se exige que la RAE rectifique con carácter de urgencia la nueva acepción del término “doula” y los sinónimos atribuidos a dicho término por responsabilidad social y jurídica, por justicia con la profesión de Matrona y por respeto y honor a la lexicografía académica por excelencia del español, de cuya custodia es encargada y únicamente responsable la RAE. En tanto se resuelva la petición sugerimos la eliminación cautelar del término del Diccionario.

La legitimización que podría inferirse de la definición reciente que ha hecho la RAE del término “doula” así como los sinónimos atribuidos al término, podrían aumentar el riesgo para la salud de las mujeres y sus hijos (existen graves hechos que constatan esta afirmación) a la vez que fomentaría un delito de intrusismo tipificado y penado en el Artículo 403 del Código Penal español y permitiría, por ende, alentar una economía sumergida por ser una práctica ilegal.

Ello ha causado un profundo malestar entre la profesión de Enfermería y ha provocado una gran cantidad de quejas por escrito ante la RAE, tanto de entidades oficiales como de profesionales particulares, demandando una corrección en dicha definición.

Desde el Colegio de Enfermería de Alicante nos sumamos y queremos expresar nuestro apoyo a este movimiento de protesta y apoyamos también la campaña iniciada por el Consejo General de Enfermería (CGE) y por la Asociación Española de Matronas (AEM) en la que se recuerda que una doula no es una profesional sanitaria, sino una persona sin formación cualificada cuya intervención en el embarazo, parto o posparto representa un peligro para la madre o el recién nacido.

Ante esta situación, el Consejo ha publicado el siguiente comuicado en sus redes sociales: «Una doula no es un profesional sanitario, sino una persona sin formación cualificada cuya intervención en el embarazo, parto o posparto representa un peligro para la madre o el recién nacido. Estamos trabajando para que la RAE modifique con urgencia esta definición errónea, así como el uso de «doula» como sinónimo de matrona, es decir, una enfermera especialista en Obstetricia y Ginecología».

Por su parte, desde la Asociación Española de Matronas insisten en que la figura de la doula en España no existe legalmente, consecuentemente la legislación vigente española, ni la protege ni la ampara. Tampoco existe normativa ni regulación oficial que determine la formación, ni las competencias de las “doulas”.

La AEM destaca que el único título habilitado para la asistencia a la mujer en su embarazo, parto y puerperio y atención al recién nacido hasta los 28 días de vida, es el de Matrona (Enfermera Especialista en asistencia Obstétrico-Ginecológica), definido y regulado por Directivas Europeas traspuestas al Derecho Español.

La afectación por causa de esta incorrecta definición traspasa las fronteras de este país porque las matronas de los países hispanos, con las que las matronas españolas además de profesión, compartimos el nexo común del español como la lengua materna. Estas colegas igualmente sienten el peligro generado por la denominación en cuestión ya que, en sus países de origen tampoco está legalizada la figura de la “doula” y los intentos de penetración de estas personas no profesionales ya han generado problemas graves de salud en la atención materno-infantil.

Finalmente, la RAE cedió a la presión generada por las protestas por lo descrito y modificó la definición de doula en el diccionario.